En el descanso, el entrenador de los tres cuartos del FCG Nicolas Nadau admitía a medias palabras ante los micrófonos de Canal + haber dado una bronca en el vestuario. No satisfecho con el contenido de sus jugadores, el preparador de la zaga tampoco debió apreciar la segunda mitad de los suyos… Podrá, sin embargo, alegrarse por la ajustada victoria de Grenoble (20-17) ante Nevers. Aunque claros favoritos antes del encuentro, los de Isère pasaron grandes apuros para salir de la trampa tendida por la joven guardia rival. El inicio del partido fue favorable a los locales tras un golpe de castigo de Trouilloud (minuto 8) y un ensayo de Bastien Soury (minuto 21). ¿Lo siguiente? Un final de primera parte favorable a los de Nevers gracias a un ensayo del centro llegado del Leinster Turner (minuto 24).

Lo que vino después fue mucho más confuso, incluso laborioso. La agresividad de los jugadores de la USON dificultó considerablemente las ofensivas de los de Grenoble, mucho más desacertados. Trouilloud, con un nuevo golpe de castigo, y Couilloud (minuto 67), con un nuevo ensayo, pusieron a los suyos a salvo… Hasta esa última melé, tras la sirena, delante del ingoal del FCG. El joven medio melé Jules Bousquet, llegado el último mercado de fichajes procedente de Clermont, decidió irse solo por la derecha. Como un veterano, consigue maniobrar y marcar detrás de la línea.

Coenie Basson y sus hombres celebraron después este punto de bonus defensivo como una victoria. Hay que decir que la USON jugaba fuera sin varios de sus referentes y había decidido lanzar a jugadores jóvenes que, en su mayoría, disputaban su primer partido en Pro D2. Una verdadera satisfacción para este grupo, que hizo dudar durante mucho tiempo a uno de los gigantes de la división. En cuanto a los de Grenoble, la semana será sin duda de trabajo. El desplazamiento a Brive el próximo 26 de septiembre (21 horas) será de otra intensidad.