Una final en casa, un rival que había eliminado al vigente campeón, los Cheetahs, y siete puntos de diferencia al pitido final. Los Griquas conservan el trofeo.

23-16 en Kimberley

Los Griquas vencieron a los Pumas 23 a 16 el sábado en la final de la Currie Cup, en casa, en Kimberley. Es su segundo título consecutivo: ya habían ganado la edición anterior, a costa de los Golden Lions en la final.

Un camino sin tropiezos

El recorrido de los Griquas hasta el título ha sido limpio. Terminaron la fase regular con una victoria 48-17 en Boland, y después eliminaron a los Golden Lions 52-12 en semifinales, el 6 de septiembre.

Los Pumas se habían clasificado el mismo día en la otra semifinal, al vencer a los Free State Cheetahs 27-24, una diferencia de tres puntos.

Una final más ajustada que la semifinal

El contraste entre las dos rondas es claro. Cincuenta y dos puntos endosados a los Golden Lions una semana antes, veintitrés en la final. Los Pumas, por su parte, encajaron siete puntos menos que en semifinales y aun así cayeron.

La provincia de Kimberley, una de las más modestas en recursos del rugby sudafricano, suma así dos títulos consecutivos en la competición más antigua del país.