Al lograr la hazaña de vencer a Namibia el sábado pasado en la final del torneo de clasificación de la zona África (30-28), Zimbabue se aseguró una primera participación en la Copa del Mundo desde 1991. Puede que también haya inspirado a otras naciones pequeñas, que sueñan con imitarlo. Quedan, en efecto, seis plazas por completar el contingente de equipos clasificados para el evento rey del rugby mundial, que pasa de 20 a 24 equipos en esta edición de 2027. ¡Y podríamos ver surgir a otros David contra Goliat!

Miedo en Namibia

11 equipos pueden al menos aspirar todavía a unirse a este Mundial. De hecho, el sábado por la noche quedarán solo 10 tras el play-off entre Namibia, finalista desafortunada del torneo africano, y los Emiratos Árabes Unidos, segundos de la zona Asia por detrás de Hong Kong (clasificado y que conocerá su primera participación en la Copa del Mundo). Namibia, en el grupo de Francia en 2023, podría así, en caso de derrota, confirmar su ausencia en 2027, ella que no se ha perdido un Mundial desde 1999.

El ganador de este play-off a vida o muerte tampoco verá el final del túnel, pero tendrá la posibilidad de disputar el torneo de repesca, del 8 al 18 de noviembre próximo en Dubái. Por esa vía arrancó Portugal hace cuatro años el último billete para Francia 2023.

El sueño loco de Bélgica

En la zona Europa, Bélgica, 5ª del último Seis Naciones B, también viajará a Dubái para intentar ganar este torneo a cuatro equipos, condición para ver a Australia. Un epílogo soñado para los compañeros del tolosano Matias Remue, que aspiran a ser la primera generación de jugadores belgas en llevar a su país a la Copa del Mundo.

En Sudamérica, un billete directo para el Mundial se otorga al vencedor del Sudamericano Cuatro Naciones 2025. Su formato: cuatro equipos y dos semifinales jugadas a ida y vuelta. En la primera, Chile tomó ventaja al imponerse el sábado pasado en Brasil (21-35) y deberá confirmarlo en casa el sábado. La otra semifinal enfrenta a Uruguay, gran favorita, con Paraguay (ida 26 de julio, vuelta 23 de agosto).

El perdedor de la final, también a ida y vuelta (30 de agosto y 6 de septiembre), jugará un play-off clasificatorio frente al último del torneo de clasificación de la zona Norteamérica-Pacífico. La nación perdedora de este play-off tendrá entonces una última oportunidad de ir a la Copa del Mundo, a través del torneo de repesca de Dubái, donde también se encontrará con el vencedor del duelo entre los semifinalistas derrotados de la zona Sudamérica.

Un último billete por conseguir en Dubái

Queda por fin esa zona Norteamérica-Pacífico. Seis países repartidos en dos grupos de tres disputan una competición, la Pacific Nations Cup, que se celebrará del 23 de agosto al 20 de septiembre. Entre esos seis, Japón y Fiyi, cuya participación en el Mundial ya está confirmada. Para los otros cuatro, Estados Unidos, Canadá, Tonga y Samoa, deberán asegurarse de no terminar últimos para estar en 2027.

Como se ha explicado antes, el último de esta zona jugará un play-off clasificatorio contra el perdedor de la final de la zona Sudamérica, y si tampoco pasara, aún podría recuperarse en noviembre en Dubái. El último plazo que permitirá conocer, la noche del 18 de noviembre, el 24º y último clasificado para el próximo Mundial, cuyo sorteo de grupos tendrá lugar a continuación.