Richie Mo’unga (31 años) vuelve a casa. El genial apertura neozelandés se ha comprometido por 18 meses con su antigua franquicia de los Crusaders, según anunció su federación este jueves en sus redes sociales. Su contrato entrará en vigor a partir de julio de 2026 y volverá a ser elegible para jugar con los All Blacks tres meses después, es decir, a partir de octubre de 2026. Una convocatoria que no vive desde la final de la Copa del Mundo 2023, cuando se marchó a probar suerte en Japón, en los Brave Lupus, con quienes ganó dos veces seguidas la League One.

Una decisión que implicaba una pausa en su carrera internacional, en cumplimiento de las estrictas normas de selección de la federación neozelandesa, que no permiten a los jugadores que militan en el extranjero vestir la camiseta negra. Podrá por tanto volver a hacerlo dentro de poco más de un año, con la Copa del Mundo 2027 en el horizonte.