¡El primer paso se superó sin sobresaltos! El sábado, en el Sandy Park de Exeter, las jugadoras de la selección francesa estrenaban su Copa del Mundo ante Italia, con el recuerdo todavía reciente de la goleada sufrida en el partido de preparación dos semanas antes ante Inglaterra en Mont-de-Marsan (6-40). Esa falta de confianza se notó en su actuación frente a la Squadra Azzurra, no del todo convincente pese a la victoria y la diferencia en el marcador (24-0).

Por un lado, hubo que esperar al minuto 27 para ver abrirse el marcador de las francesas, gracias a un ensayo lleno de clase de la veloz ala Joanna Grisez. El único destello en una primera parte bastante gris en ataque, en la que se mezclaron errores y malas decisiones (10-0). En la segunda parte, las francesas bajaron un poco el ritmo en su plan de juego y pudieron anotar dos ensayos más, de delanteras, firmados por la pilar Assia Khalfaoui (minuto 47) y por la omnipresente tercera línea Charlotte Escudero a la hora de juego (minuto 61).

Pero el cuarto ensayo, el del punto de bonus, nunca llegó pese a situaciones favorables en el tramo final del partido. La culpa, de nuevo, fue de demasiadas imprecisiones en el juego abierto y una falta de eficacia cerca del ensayo.

Portería a cero para empezar el Mundial

Por otro lado, el dúo de seleccionadores Gaëlle Mignot y David Ortiz puede afrontar el resto de la competición con la satisfacción de haber vencido a la principal rival del grupo D. Si la propuesta ofensiva no funcionó sobre ruedas, el apartado defensivo sí fue una satisfacción, ya que las francesas no encajaron ni un solo punto y apenas dejaron migajas a Italia en este partido, salvo una ocasión en la segunda parte bien neutralizada por la centro Gabrielle Vernier. Muy interesante en su regreso al XV titular tricolor, la jugadora de Blagnac fue además elegida mejor jugadora del partido. Un trofeo que podría haber compartido con Charlotte Escudero, autora de un ensayo y mejor placadora del encuentro (17, uno fallido).

Algo positivo, en todo caso, es lo que la cocapitana Marine Ménager quiso destacar en caliente ante el micrófono de la cadena emisora TF1. «Ha sido un partido muy valiente del equipo. Hay, lógicamente, muchos detalles que corregir, sobre todo en ataque, porque hemos tenido desperdicio que podemos arreglar muy rápido. En cualquier caso no nos ha faltado entrega, hemos mostrado una buena cara y en defensa hemos sido muy sólidas. El ADN de nuestro equipo pasa por la defensa, lo hemos visto esta noche, y si logramos mostrar una mejor cara en ataque, haremos una gran Copa del Mundo».

Para ella y sus compañeras, el siguiente reto se llama Brasil, al que se enfrentarán el próximo domingo en ese mismo Sandy Park de Exeter. Un rival a priori mucho más débil que Italia, ante el que las francesas podrán pulir sus conexiones ofensivas e ir de menos a más en esta Copa del Mundo en la que parten como aspirantes.