Dicen que Toulouse dudaba. Que la temporada rojinegra, sin Champions Cup y con un Dupont parado desde el 9 de mayo, olía a chamusquina. Y entonces llegó ese viernes por la noche en el Vélodrome, donde los triples campeones de Francia respondieron a todas las preguntas con la misma frase: 71-17. El Racing 92, que venía a dar la sorpresa, se fue con la peor paliza jamás recibida en esta fase de la competición.

Una primera parte para sentenciar el partido

Antoine Gibert había arrancado idealmente para los parisinos, penal desde el minuto 2 (3-0). El único momento en el que el Racing llegó a ir por delante. Desde el minuto 6, Dupont deslizaba un pase al pie milimétrico para Teddy Thomas, y la máquina se desataba: Cros (11′), Meafou (19′), Willis (29′) y después el propio Dupont (36′). Cinco ensayos, cinco transformaciones de Ntamack, un penal: 38-3 al descanso. Con, de paso, dos jugadores del Racing en el banquillo (amarillas de Maxime Baudonne en el 26′ y de Josua Tuisova en el 34′). En el descanso, al micrófono de Canal+, Gibert resumía la noche con una frase lapidaria: «No tengo nada que decir.»

Dupont, el regreso que acalla a todo el mundo

Esa era LA pregunta: ¿en qué estado volvía el mejor número 9 del mundo, sin jugar desde el 9 de mayo y un partido ya disputado… en el Vélodrome, frente a Toulon? Respuesta en media hora de patrón: pase al pie de genio para Thomas, ensayo personal, dominio total del ritmo. En el minuto 50, Mola pudo incluso sacarlo con tranquilidad, piernas guardadas para la final. ¿Las críticas sobre su forma? Esfumadas.

El golpe Chocobares (y la ironía Gourgues)

La única mueca toulousana de la noche tiene un nombre: Santiago Chocobares. Víctima de un placaje alto de Tuisova, el centro argentino no pasó el protocolo de conmoción y cedió su puesto ya en el descanso. ¿Su sustituto? Kalvin Gourgues, que tuvo la ocurrencia de marcar dos minutos después de entrar (42′). A una semana de la final, es el único asunto abierto en la mesa de Mola.

La segunda parte, un trámite

El resto fue solo una exhibición: Lebel (45′), Marchand (54′), Mauvaka (68′) y Capuozzo (73′) hicieron subir el contador hasta la cifra redonda de diez ensayos, con Ntamack terminando la noche sin fallo con el pie. El Racing, reducido por tercera vez a catorce (amarilla de Ravutaumada en el 62′), terminó salvando el honor con Jordan Joseph (70′) y Max Spring (76′), ambos transformados por Ugo Seunes. Un último esfuerzo testimonial.

Y ahora, el cuádruple

Triple campeón de Francia en título, Toulouse se encamina hacia una nueva final, el próximo fin de semana en el Stade de France, con un histórico cuádruple en el horizonte. En la final, se medirá a Montpellier, ganador de la otra semifinal frente al Stade Français. Se esperaba una respuesta toulousana: se vio un manifiesto.