El rugby 7 francés no deja de ganar. En los Campeonatos de Europa U18 disputados la semana pasada en Říčany, en la República Checa, las dos selecciones tricolores conservaron su corona. Y en ambos casos, fue España la que hizo de víctima.
Los chicos dan un repaso a España en la final
Ante la Roja, los Bleuets no temblaron mucho tiempo. Vencedores por 21-12 en la final, se llevan un sexto título continental consecutivo tras haber ganado ya otros cinco. El camino recorrido ya era un aviso: 46-0 ante Turquía, 38-0 contra Portugal y un contundente 73-7 infligido a Lituania, antes de apear al anfitrión checo en semifinales.
El balance es casi insolente. Más de 46 puntos anotados de media por partido y solo 19 encajados en todo el torneo, concedidos únicamente ante Lituania y en esa final española.
Las chicas se toman la revancha ante la Roja
Entre las Bleuettes, España tenía un estatus particular: el de verdugo. Un año antes, la Roja había puesto fin a una racha de cinco victorias francesas y se había llevado el título. Esta vez, la cuenta quedó saldada: las francesas dominaron a España en la final para reconquistar su corona, al cabo de un torneo dominado de principio a fin. En la fase de grupos, Turquía (52-0), Polonia (36-0) y la República Checa (45-0) ya no habían existido.
Un relevo que ya tiene oficio
Esta generación no solo tiene resultados, también tiene nombres. La componen varios hijos de antiguos internacionales: el toulousino Pablo Garbajosa (hijo de José), el clermontés Jules Vermeulen (hijo de Elvis), o también Gaspard y Simon Laharrague. Los clubes formadores también disfrutan, como es el caso del Rugby Club Vannes, cuyo Nathanaël Senga-Kouo subió a lo más alto de Europa.
Próxima cita para estos Bleuets: las International Series, en Sudáfrica, del 7 al 15 de agosto.





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