Dos victorias, una derrota con honores y el primer puesto del grupo Norte: la gira de verano del XV de Francia cumplió su objetivo. Con 12 puntos, los Bleus superan a Irlanda (10) a mitad de la competición. Queda por saber qué vale realmente este liderato, a cuatro meses del reencuentro otoñal.
Un grupo, pero sin duelo directo
El formato desconcierta a primera vista. El Championnat des Nations reúne a 12 selecciones repartidas en dos conferencias de seis: el hemisferio Norte por un lado, el hemisferio Sur por otro. Pero cada selección se enfrenta únicamente a las seis selecciones de la otra conferencia, tres en verano y tres en otoño.
Es decir, Francia, Irlanda, Inglaterra, Escocia, Gales e Italia comparten el mismo grupo Norte sin enfrentarse nunca en la competición. No habrá ni Francia-Irlanda ni Francia-Inglaterra: los Bleus solo se clasifican en función de sus resultados frente al Sur.
Esto es lo que hace especial el primer puesto. Francia e Irlanda disputan un duelo a distancia, cada una con su propio calendario de rivales del otro hemisferio. La que suma más puntos frente al Sur termina por delante.
Una fase de ida dominada
El balance es claro. Derrotada por la mínima por Nueva Zelanda (32-34) en la apertura, Francia corrigió después a Australia (42-26) y a Japón (42-15). Seis ensayos marcados en Tokio, un pack dominador: el equipo renovado de Fabien Galthié subió el tono partido tras partido.
Sobre todo, ninguna otra selección del Norte puede ya alcanzar a los Bleus en estas tres jornadas. Irlanda, derrotada en el Eden Park (21-40), se queda bloqueada en 10 puntos. Escocia, Inglaterra y Gales están demasiado lejos para aspirar al primer puesto estival.
El peso de los puntos de bonus
El detalle cuenta. De sus 12 puntos, Francia suma cuatro en bonus, dos de ellos conseguidos ya en la derrota frente a los All Blacks (ofensivo y defensivo). Un colchón valioso, que le permitió mantenerse por delante a pesar de ese primer tropiezo.
Esa es también la limitación del ejercicio: esta clasificación premia la regularidad y la agresividad ofensiva tanto como los resultados en bruto. Un sistema que los Bleus han aprovechado a la perfección.
El otoño será más duro
El sorteo cambia de dimensión en noviembre. Tras Nueva Zelanda, Australia y Japón, Francia se enfrentará a Sudáfrica, Argentina y Fiyi en sus tres partidos de vuelta. Es decir, los dobles campeones del mundo sudafricanos, una Argentina sólida y unos Fiyi imprevisibles.
Irlanda, también primera de su mitad del cuadro con la misma cantidad de partidos, recibe al mismo trío. El duelo a distancia entre ambas selecciones se jugará, por tanto, en igualdad de condiciones, pero con un calendario claramente más exigente que el del verano.
Un rumbo hacia la final
El reto está claro: terminar en cabeza de su conferencia al final de las seis jornadas abre las puertas de la final. En este juego, Francia ha tomado la delantera y afrontará el otoño con sus jugadores de referencia de vuelta.
El primer puesto estival no garantiza nada, pero coloca a los Bleus en el papel de candidato. Cita en noviembre para comprobar si el fondo de juego aguanta frente a la élite del hemisferio Sur.





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