Todo empieza casi como una broma de estudiantes.
«El objetivo era organizar un torneo festivo, hecho por estudiantes y para equipos universitarios de alto nivel.» Estamos en 2005, en la École Centrale Paris. Seis alumnos, un profesor de deporte, un campo encajado entre edificios. La idea es sencilla. Jugar, acoger, compartir.
Nadie imagina entonces que ese torneo se convertirá, veinte años después (cita los días 13 y 14 de mayo de 2026 en el estadio de la Peupleraie, en Orsay), en una referencia internacional del rugby 7. Porque el proyecto crece rápido. Casi demasiado.
Al principio son equipos universitarios. Después, poco a poco, el nivel sube. «El torneo ha evolucionado… hacia equipos más bien semiprofesionales, con selecciones nacionales«, precisa Roméo Hermary, responsable de comunicación del Centrale.
El ADN cambia sin renegar de sí mismo. El Centrale Sevens se convierte en un punto de encuentro. Entre aficionados avanzados y jugadores de alto nivel.
Las cifras cuentan esta progresión. Más de 300 equipos recibidos desde su creación, una treintena de nacionalidades, varios miles de jugadores.
Internacionales y campeones olímpicos sobre el campo
Sobre el campo, algunos nombres destacan. Internacionales, campeones olímpicos, talentos emergentes que usan el torneo como trampolín.
Pero en el fondo, nada cambia realmente. El espíritu sigue siendo estudiantil.
Hoy son unos cincuenta los que llevan el proyecto adelante. «Una organización 100 % estudiantil«, insiste el equipo. Una anomalía en un rugby cada vez más profesionalizado. Aquí todo se hace de forma casera. Logística, acogida, comunicación, patrocinios.

Centrale Sevens 2026: una plantilla internacional en Orsay
Y aun así, la plantilla impresiona.
En 2026, más de veinte equipos esperados, llegados de varios continentes. Nueva Zelanda, Estados Unidos, Sudáfrica. «Un equipo de Nueva Zelanda, un equipo de Fiyi, un equipo sudafricano… es una plantilla bonita«, se felicitan. La constatación es casi una infravaloración.
Porque el Centrale Sevens se ha convertido en un cruce de caminos. Un lugar donde los estilos se mezclan. Donde el rugby del Pacífico se encuentra con el de Europa. Donde las selecciones militares cruzan con colectivos estudiantiles.
El formato tiene mucho que ver.
El rugby 7, rápido, espectacular, fácil de seguir. «Es un deporte de moda… más dinámico, más accesible.» Los partidos se encadenan, los equipos rotan, el público sigue.
En el mundo universitario, se impone incluso como una evidencia. «Los torneos estudiantiles son los torneos de Seven.» Más fácil de organizar, más fácil de entender, más festivo.
Y sobre todo, más adaptado a una generación que consume el deporte de otra manera.
Pero reducir el Centrale Sevens a un simple torneo sería un error. Porque detrás de los partidos hay un proyecto.
Desde hace unos años, la asociación amplía su campo de acción. Colaboración con la Fédération Française de Rugby, acciones en los clubes, apoyo escolar, compromiso en los barrios prioritarios.

Más allá del torneo: una incubadora de compromiso social
«Hacemos apoyo escolar para los jóvenes de entornos desfavorecidos a través de los clubes«, explica Hermary. El rugby como herramienta social. También en esto, fiel a sus valores.
El equipo insiste. «Más que una competición, el C7 es una incubadora de oportunidades y de vínculos«.
Sobre el campo, la fiesta continúa.
Dos días de competición, 250 jugadores, más de 1000 espectadores, una sesentena de voluntarios. Un pueblo, un chiringuito, animaciones. Un ambiente que desborda el marco deportivo.
«Un ambiente de locura alrededor de los campos«, promete el folleto. Y no es solo un eslogan. El Centrale Sevens se vive tanto como se juega.
Lo que llama la atención, en el fondo, es ese equilibrio frágil. Entre amateurismo y excelencia. Entre rigor y fiesta. Entre deporte y compromiso.
Cada año, nuevos padrinos se suman al proyecto. Jérôme Daret, Chloé Pelle, Jonathan Laugel, para 2026… Figuras reconocidas que legitiman un poco más el evento.
Pero sin desnaturalizarlo nunca. Porque en el fondo, el Centrale Sevens se mantiene fiel a su idea original: un torneo de rugby. Organizado por estudiantes. Para jugadores. Y por diversión.
«Pasión, compartir y excelencia«, resume el proyecto.
Veinte años después, la fórmula sigue funcionando. Y en Orsay, durante un fin de semana, el rugby mundial habla todavía con acento estudiantil.

Información práctica
Qué: 20ª edición del Centrale Sevens, torneo de rugby 7 semiprofesional organizado por los estudiantes de CentraleSupélec.
Cuándo: sábado 13 y domingo 14 de mayo de 2026.
Dónde: Estadio de la Peupleraie, 60 rue Léon Croc, 91400 Orsay.
La plantilla en cifras
- 250 jugadores y jugadoras
- 5 continentes representados
- 60 voluntarios
- Más de 1000 visitantes esperados
Los padrinos y madrinas de la edición 2026
- Jérôme Daret, entrenador de la selección francesa de rugby 7
- Chloé Pelle, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020
- Jonathan Laugel, internacional francés de 2012 a 2024
Para seguir el evento
- Sitio oficial: centrale7.fr
- Aplicación móvil: disponible en App Store y Play Store
- Instagram y Facebook: @centralesevens
- LinkedIn: @centrale 7





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