Primer rival de los Bleus en este Campeonato de las Naciones, Nueva Zelanda se presentará mermada. El seleccionador Dave Rennie ha presentado un grupo de 34 jugadores marcado por las ausencias, empezando por la de su capitán habitual, Scott Barrett. Un contexto a seguir de cerca antes del choque inaugural, el 4 de julio en Christchurch.

Savea capitán, la enfermería bien llena

Es Ardie Savea quien heredará el brazalete, ante la ausencia de Scott Barrett, baja por lesión. El número 8 recupera un rol que ya conoce bien. Pero detrás de él, la lista de ausentes pesa: Tamaiti Williams, Fabian Holland y Leicester Fainga’anuku faltan todos por motivos físicos. Más preocupante aún, la segunda línea Tupou Vaa’i ha sido convocado a pesar de una conmoción cerebral sufrida en la final de Super Rugby ante los Hurricanes; en caso de baja, Jamie Hannah ocuparía su puesto.

Ioane, la ausencia que no es por lesión

Una ausencia destaca sobre el resto, y no tiene nada de médico: la de Rieko Ioane. El centro o ala, tras una cesión de seis meses en el Leinster, fue muy criticado por su nivel de juego en Irlanda. A pesar de un título de URC y una final de Champions Cup, no ha sido convocado: una decisión puramente deportiva de Dave Rennie.

Cuatro novedades y un bautismo frente a los Bleus

Para compensar, Rennie apuesta por la juventud con cuatro incorporaciones: los alas de los Hurricanes Josh Moorby y Fehi Fineanganofo, que esta temporada han batido el récord de ensayos en una campaña de Super Rugby (16), el polivalente tercera línea de los Blues Anton Segner, entre los mejores placadores de la competición, y el pilar Xavier Numia. «Estos hombres han tenido cada uno una temporada de Super Rugby excepcional y merecen plenamente su sitio», ha justificado el seleccionador. Queda por ver cuáles de ellos se estrenarán desde el 4 de julio en Christchurch, frente a una selección francesa que también tendrá sus propios argumentos.