Will Collier, pilar derecho de 34 años del Castres Olympique, reconocido por su fuerza en la melé y su experiencia en club y en la selección inglesa, ha tomado la pluma en las páginas de The Times para defender esta fase de juego, considerada a veces demasiado peligrosa o superada por los organismos dirigentes. En su texto, el ex jugador de los Harlequins afirma que la melé constituye un «corazón latiente» del rugby XV y aboga por su preservación y su puesta en valor técnica.
Según Collier, la melé se enfrenta hoy a un «prejuicio» y a decisiones reglamentarias que podrían reducir su importancia en las competiciones internacionales y los campeonatos nacionales. Considera que la supresión o el debilitamiento progresivo de esta fase corre el riesgo de empobrecer el juego, borrando uno de los elementos que dan al rugby su especificidad frente a otros deportes de equipo.
Castres. Will Collier publie une lettre dans le "Times" pour secourir la mêlée menacée https://t.co/XaAibUoLVe#rugby #top14 #BoxingDay
— Le Journal d'Ici (@LeJournaldIci) December 25, 2025
El pilar castrense, conocido por su compromiso físico y su conocimiento profundo de los engranajes de la melé, menciona también la necesidad de educar al público para que comprenda mejor la técnica y la dramaturgia de esta fase. Cita figuras históricas del rugby y compara la atención que recibe la melé con la que otras disciplinas, como las artes marciales mixtas, logran despertar entre los espectadores.
Por un rugby más respetuoso con las tradiciones
Esta iniciativa, poco habitual en un jugador de primera línea, llega en un momento en que el rugby mundial debate el equilibrio entre espectáculo, seguridad de los jugadores y preservación de los fundamentos del deporte. En Francia, las discusiones sobre las fases de juego y las reglas siguen animando a clubes y aficionados, especialmente en el contexto del Top 14, donde el rendimiento en la melé sigue siendo a menudo un factor clave de dominio ofensivo.
Will Collier ha renovado su contrato con Castres hasta 2027 y pretende continuar, más allá de los terrenos de juego, este combate intelectual a favor de un rugby más respetuoso con sus tradiciones.




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