En profundo desacuerdo con la dirección del club, el presidente del consejo de vigilancia y sus cuatro miembros han anunciado su dimisión colectiva, sumiendo al Biarritz Olympique en una nueva crisis interna.

Una, una más. Una nueva onda de choque en la costa vasca: Shaun Hegarty, presidente del consejo de vigilancia, anunció este jueves 16 de octubre su dimisión, denunciando divergencias irreconciliables con la gobernanza actual del Biarritz Olympique. Otros cuatro miembros lo siguieron de inmediato, afirmando su apoyo a la decisión y cortando los puentes con el proyecto en curso.

En un comunicado dirigido a accionistas y aficionados, difundido por Rugbyrama, Hegarty habla de “decisiones que ya no son las mías” y de “divergencias de fondo” que hacen imposible continuar en el cargo. Señala la “falta de confianza” y un alejamiento de los valores que lo habían animado en su compromiso con el club.

Los miembros dimisionarios, Marc Baget, Pierre Fraidenraich, Marie-Baptiste Duhart y Arnaud Labedan, explican que ya no pueden respaldar el rumbo adoptado. Aseguran, no obstante, que seguirán “apoyando al BO… en defensa de sus colores, de su alma, de su identidad”.

Esta salida colectiva se produce en un contexto ya tenso para el club vasco, enfrentado desde hace meses a dificultades deportivas y financieras. Una marcha que abre un enésimo periodo de incertidumbre.