No es, desde luego, ninguna sorpresa. Con el presupuesto más bajo de la división (14 millones de euros) a pesar de un aumento de 4 millones el verano pasado, Montauban no logra competir en el Top 14.

Aún no está condenado: el USM libra un duelo a dos con Perpignan por hacerse con la plaza de play-off. Sin lugar a dudas.

Los jugadores de Sébastien Tillous-Borde luchan con lo que tienen, son capaces de aguantar a ciertos equipos durante 40 minutos, como ante el Racing este sábado (19-13 al descanso), pero terminan por ceder. Con falta de profundidad de plantilla y de calidad, el último campeón de Francia de Pro D2 es un blanco fácil cuando viaja.

Ni siquiera las cuotas de apuestas deportivas merecen ya la pena para los más jugadores. Las de los anotadores rivales también son bajas, algo bastante raro como para destacarlo. Desde el inicio de la temporada, los Verde y Negro han encajado 47 puntos en París, 71 en Burdeos, 84 en Clermont, 54 en La Rochelle y 49 en Toulouse.

Cita capital el 24 de enero

En Toulon y en el Racing 92, el USM encajó 54 y 61 puntos. No hace falta aclarar que se trata de la peor defensa del campeonato. Una vez más, Montauban no esperaba subir el año pasado. El recambio fue mínimo (Fifita, Simutoga, Somkhishvili), con dos jokers que llegaron durante la temporada, el pilar Mafileo y el centro Popoali’i.

Los compañeros de Jérôme Bosviel han hecho de los partidos en casa una prioridad. Pero con este tipo de actuaciones fuera, los de Montauban tendrán que sumar el máximo de puntos en casa. Un punto ya sería mucho. Ya lo lograron ante Castres en casa. Sin olvidar la victoria ante el USAP y el empate frente a Montpellier.

El resultado fuera de casa más determinante quizá sea el del próximo 24 de enero, con el desplazamiento de Montauban a… Perpignan. Un partido a vida o muerte que podría decidir ya qué equipo jugará en Pro D2 la próxima temporada. ¿Serán capaces los de Montauban de dar la sorpresa? Con sus incansables aficionados, todo es posible.