Ya no hay lugar para el cálculo. Este lunes a las 16h, en el Avchala Stadium, la selección francesa U20 desafía a Nueva Zelanda en semifinal de la Copa del Mundo. El ganador jugará el título. Dos invictos, un solo puesto por conquistar.

Dos invictos por un puesto en la final

El escenario está servido: dos equipos llegan a la semifinal sin ni una sola derrota. Los Bleuets dominaron su grupo D, Nueva Zelanda hizo lo mismo en el grupo B. Todo apunta a un duelo de muy alto nivel por un puesto en la final del Campeonato del Mundo U20.

El camino perfecto de los Bleuets

Los hombres de Cédric Laborde no han dejado nada al azar. Un triunfo inaugural ante Fiyi (45-15), una demostración ofensiva contra España (57-32), y después el choque de invictos ganado frente a Australia (34-29) para terminar primeros del grupo D. Tres partidos, tres victorias, y un ataque que ha funcionado a pleno rendimiento, impulsado especialmente por los ensayos de Gabin Garault y de Matheo Frisach. Una dinámica ideal antes de la cita más importante.

Los Baby Blacks, el coco del torneo

Al otro lado, habrá que subir el nivel. Nueva Zelanda, la nación más laureada de la historia de la categoría, también ha firmado un recorrido perfecto: 38-21 ante Japón, 36-26 contra una Escocia aguerrida, y después 45-15 ante Italia. Los Baby Blacks llegan con su reputación y su potencia habituales, y representan sin duda el rival más temible que los Bleuets podían encontrar en su camino.

Un rival al alcance de los Bleus

Aun así, hay motivos para creer. Las generaciones francesas recientes han aprendido a no temer a los Baby Blacks a este nivel, pues Francia se impuso a Nueva Zelanda U20 en su campaña victoriosa de 2023. Para alcanzar la final, los Bleuets deberán repetir ese tipo de hazaña, apoyándose en la solidez de su pack y en la eficacia de su línea de ataque.

Saque de inicio este lunes a las 16h. Una victoria, y los Bleuets estarán a ochenta minutos de una consagración mundial.