Seis encuentros, dos trípletes, correctivos y una auténtica sorpresa: la segunda jornada del Championship of the Nations cumplió lo prometido este sábado. Si los favoritos mantuvieron en general su estatus, Francia dio la sorpresa al imponerse en suelo australiano. Análisis.
Francia voltea a Australia y da un golpe sobre la mesa
Es el resultado que quedará de esta jornada. En el césped del Suncorp Stadium de Brisbane, los Bleus creyeron durante mucho tiempo que revivían un mal guion. Por detrás 21-12 en el descanso, incomodados por unos Wallabies conquistadores y autores de dos ensayos solo de Fraser McReight, lo cambiaron todo a la vuelta de vestuarios.
Impulsados por una pareja Ntamack-Jalibert por fin asociada, los hombres de Fabien Galthié anotaron 30 puntos sin respuesta para imponerse 42-26. El debutante Aaron Grandidier-Nkanang firmó un doblete en su primera convocatoria, mientras que Emmanuel Meafou y Florian Verhaeghe, rivales en la final del Top 14 quince días antes, anotaron ambos. Una semana después de su derrota por un suspiro ante los All Blacks (34-32), los Bleus se relanzan de manera ideal y toman provisionalmente la cabeza de su hemisferio.
Inglaterra humilla a Fiyi, Pollock en modo demostración
Más al norte, se vio otra cara del rugby. En Suva, Inglaterra no tuvo piedad de Fiyi, corregidos 73-8. El XV de la Rosa desplegó un festival ofensivo, liderado por un triplete de su joven tercera línea Henry Pollock, una de las sensaciones de la temporada. Una demostración de potencia y ritmo que envía un mensaje al resto de la competición.
Nueva Zelanda sin forzar, Will Jordan en llamas
En la misma línea, Nueva Zelanda no tembló ante Italia (47-17). Los All Blacks, verdugos de Francia una semana antes, gestionaron su partido sin verse nunca en apuros, impulsados por un triplete de su zaguero Will Jordan, siempre igual de incisivo en los espacios. La jerarquía mundial quedó respetada sin discusión.
Irlanda, Sudáfrica y Argentina cumplen con lo esencial
En la estela de los grandes, los demás favoritos hicieron el trabajo. Irlanda controló a Japón (36-20) sin ponerse nunca en peligro. Sudáfrica, campeona del mundo vigente, hizo valer la jerarquía frente a una Escocia combativa pero superada (42-28). Por último, Argentina se deshizo de un País de Gales aún en plena reconstrucción (35-21), gracias en particular a un doblete de Joaquín Oviedo.
Una jerarquía confirmada, una hazaña francesa de propina
En el balance, esta segunda jornada no trastocó las certezas: las grandes naciones mantuvieron su rango, a menudo con solvencia, y las diferencias fueron con frecuencia claras. Pero quedará marcada por la hazaña de los Bleus en Brisbane, única sorpresa real de una noche dominada por los favoritos. Prometedor antes de la continuación de este nuevo Championship of the Nations, que ya sube de intensidad.





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